Segunda pasada, ya con la clave a la vista: no mide acuerdo ciego, mide tu juicio final sobre cada discrepancia. Si confirmas el defecto, la pieza deja de contar como limpia certificada por humano.
Cada caso trae, debajo del texto y su evidencia, tres bloques: lo que marcaste tú, lo que dice la clave del banco y lo que dijeron los críticos. La pregunta es una sola: con todo eso delante, ¿la pieza tiene el defecto o no?
Aquí no hace falta editar ningún CSV a mano: cada caso tiene su propia página y, al final, Exportar CSV genera exactamente el fichero que espera el corrector. Las piezas llevan el pie legal fijo de siempre; se ha omitido en las pantallas para no repetirlo veinte veces.
Ponte un nombre antes de empezar.